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miércoles, 26 de abril de 2017

Rufino Mario García

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Rufino Mario García

De Rufino Mario García se conoce con cierta firmeza el año y el lugar de nacimiento: 1925, en Piedras de Afilar, departamento de Canelones. No abundan, sin embargo, los datos biográficos completos sobre su vida. Por eso, para acercarse a su figura, no alcanza con ordenar fechas y discos: hay que escuchar su voz, atender la memoria de quienes lo trataron y reconocer el lugar que ocupó en la cultura criolla y nativista del Uruguay.

En 1947, entusiasmado por los poemas de Yamandú Rodríguez, Rufino se inició como intérprete de poesía gauchesca. Desde entonces fue construyendo un modo propio de decir: grave, recio, hondo, con una fuerza expresiva capaz de conmover a públicos muy diversos. No fue simplemente un recitador. Fue un decidor de raza, un intérprete de la palabra campera, alguien que no repetía versos: los encarnaba.

Su voz privilegiada lo llevó a escenarios, radios, discos y televisión. Actuó en espacios de jerarquía como el Ateneo de Montevideo, el Paraninfo de la Universidad y distintos centros tradicionalistas. También tuvo presencia en radio, especialmente en Carve y Centenario, y más tarde en la televisión, en tiempos en que Canal 12 y Canal 10 abrían espacio a figuras populares de fuerte raíz nacional.

Su nombre quedó asociado a una importante serie de registros dedicados a la poesía gauchesca, criolla y nativista. Entre ellos aparecen Criollazo!, Una antología de poemas uruguayos, Rufino Mario García interpreta a Osiris Rodríguez Castillos, Yunta y surco - Interpreta a Serafín J. García, Rufino Mario García interpreta a El Viejo Pancho, varios volúmenes de Antología de poesías uruguayas y El mundo de Rufino Mario García. En varias de esas grabaciones aparece acompañado por Mario Núñez y su guitarra, pero el centro artístico estaba en Rufino: en esa voz que hacía del poema una escena viva.

Luego de su muerte, presumiblemente ocurrida en 1974, aunque sin fecha plenamente confirmada, varias de sus grabaciones fueron reeditadas o recopiladas por distintos sellos. Esa permanencia discográfica muestra que su obra no quedó detenida en una época: siguió circulando, siguió siendo escuchada y continuó formando parte de la memoria sonora del país.

El testimonio de Eduardo Moreno Tórtora resulta especialmente valioso para completar el perfil humano de Rufino. Moreno Tórtora lo recuerda desde la cercanía, desde la amistad y desde una época fundamental de la cultura popular uruguaya. Según su evocación, esa amistad nació en la década de 1960, en SAETA TV Canal 10, cuando ambos integraron el elenco de la Primera Feria Mundial de la Industria en el Atlántico y participaron en el ciclo debut de Esta noche en lo de Anselmo, junto al folklorista Anselmo Grau, Los del Sur, Uruguay Zabaleta, Maruja Cuadros y otros artistas.

Esa memoria permite ver a Rufino no solo como una voz grabada, sino como un hombre de su tiempo, presente en escenarios, programas, encuentros y espacios de construcción cultural. Moreno Tórtora también recuerda que Rufino fue responsable de su inclusión como periodista en el Suplemento de Espectáculos de El Debate, un gesto que habla de vínculos, confianza y generosidad dentro de aquel mundo artístico.

Rufino estuvo además ligado a espacios fundamentales de la causa nativista. Fue creador, junto a un puñado de simpatizantes criollos, de la Sociedad Criolla Los Cimarrones, y uno de los fundadores de la Peña Teluria, ubicada en Cuareim casi 18 de Julio. Allí compartió camino con Pedro Cardozo, Roberto Rodríguez Luna, Osiris Rodríguez Castillos, el Indio Apachaca, Aramís Arellano y otras figuras de una trama cultural que sostuvo, desde la palabra, la música y la amistad, una parte profunda de la identidad oriental.

Rufino Mario García fue una de las grandes voces del decir criollo uruguayo. Una voz de pampero, de fogón, de teatro, de radio y de disco. Una voz grave, áspera y entrañable, capaz de poner los versos a la altura del corazón. Allí está su legado: en la palabra dicha con verdad, en la emoción de quienes lo escucharon y en esa forma única de hacer que la poesía campera siguiera respirando en el pueblo.

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Waldemar Lagos

Waldemar Osvaldo Lagos Sellanes nació en Rincòn del Pino (San Josè) el 10 de diciembre de 1936.
Cuenta Eduardo Moreno: “El 10 de julio de 1963, y la aciaga jornada del vapor de la carrera "Ciudad de Asunción", fueron mi primer recuerdo de “el mayor de los Lagos”, que se había puesto bajo el ala a sus hermanos, y había iniciado su audición propia en CX50 Radio Independencia, de Montevideo.
Era un día poco propicio para la navegación marítima, de firmamento cubierto y muy nuboso, con tormentas de corrientes eléctricas y precipitaciones aisladas pero intensas, como anunciaban los informes de Meteorología. En el corazón del viejo barco, algo se hizo añicos, y el "Ciudad de Asunción”, sin buena visibilidad, se encontró, con inusitada violencia, con el casco de una embarcación a la vez hundida tiempo atrás.
Entre los que no sólo salvó milagrosamente la vida, sino que prestó su valor y su energía para que otros se libraran del peligro, entre el incendio de las máquinas y la carencia de salvavidas, estaba Osvaldo Waldemar Lagos. Poco después, cuando el mal momento había pasado, nos conocimos casualmente, y nació la amistad para siempre.
Desde 1960, se afincó en Buenos Aires, y en 1971, comenzó a conducir su audición "El rincón de los payadores" (Radio Argentina), en la que participé muchas veces. La guitarra, eterna compañera, lo llevó a Brasil, Bolivia, Chile, Perú, Paraguay, Venezuela, Ecuador, Colombia, España, Portugal y Francia.
En 1981, me surgió un buen contrato, para actuar tres meses en Panamá, y ...fueron 34 años. Waldemar me realizó en “La Peña de Fausto”, la despedida. Cuando visitaba la Argentina, me quedaba en su casa. Visitaba su exitoso programa de LR2, y hasta grabamos dos o tres discos, con el respaldo musical de su hijo Osvaldito.
Desde el 10 de mayo de 1999, Waldemar descansa para siempre, en su patria adoptiva”.

“Santos Vega … Payador”

Santos Vega el payador,
aquel de la larga fama,
convirtió en celeste grama
a nuestro arte mayor.
Por eso rindo en su honor
mi más cálido mensaje
y en el nombre del gauchaje
un monumento levanto
para perpetuarlo en canto
a través de mi homenaje.

Santos Vega el payador
crece a través de su nombre,
en la palabra del hombre
que cristalizó el Señor.
Tan sólo el viento cantor
podrá vencerlo algún día.
Si hasta la voz de María
surge como en un lamento
para disputarle al viento
el cofre de su poesía.

Santos Vega el payador,
zorzal de campera estampa,
dueño y señor de la pampa
sobre el potro del honor.
Peregrino y redentor
de nuestro acerbo paisano,
genuino vate que el llano
acunó en tierno regazo,
grillo de sol, el parnaso
que envuelve su meridiano.

Santos Vega el payador
nació para la leyenda,
Ruiseñor en la contienda
y en la senda, galdiador
Glorificado cultor
de reverenciado encanto,
yo mi bandera levanto
como un simbólico acuerdo,
junto a la voz del recuerdo
que inmortalizó su canto.

Carlos Rodríguez


Carlos Roberto Rodríguez Pacheco, nació en Riachuelo (Colonia) el 15 de enero de 1929. Falleció el 4 de abril del 2007. Fue miembro fundador, en 1955, de la Gran Cruzada Gaucha.
Radicado desde muy joven en San Josè de Mayo, formò allì su honorable familia, llevò adelante su comercio en el ramo de mueblería, y mantuvo durante màs de treinta años, su audición “Bajo el Alero” por CW41 Broadcasting San Josè.
Fue relator de fútbol, como Roberto Pacheco, en CW41 y en CX50 Radio Independencia. Dejò algunas grabaciones de payadas en Uruguay y Argentina. Tambièn editò tres libros con sus composiciones: “Chispazo de Tradiciòn” (1950), “Vuelos de Esperanzas” (con Julio Gallego, 1957) y “Huella Sonora” (1994).
Como dijera en su tercer libro “…arcilla modelada en la profunda meditaciòn y la permanente búsqueda”.

“Del Natural”

Serpenteando los caminos
se pierden tras las cuchillas
y en alfombras de gramilla
el sol tira rayos finos;
los rubíes y platinos
de las canteras abiertas,
son como estrellas inciertas
que se encienden y se apagan
y cansadas sombras vagan
en las tardecitas muertas.

La brisa despeina a un viejo
sauce lloròn, y otro criollo
se inclina sobre el arroyo
para mirarse en su espejo,
y frunciendo el entrecejo
la luna nueva se asoma,
cual marfilina paloma
que peregrina en el cielo
y parece hincharse el suelo
donde se forma una loma.

En el llano o la hondonada
que adornan los trebolares
aparecen los lunares
negros de la tierra arada.
En la profunda bajada
el cañadón atraviesa
y al contemplarla se expresa
un tapera vencida
que se le achica su vida
y se agranda su pobreza.

El silencio de la sierra
rompe un zorzal con su trino
y levanta un remolino
una cerrazón de tierra.
La noche al llegar encierra
las bellezas que en el suelo
dejó caer con anhelo
la naturaleza grata
poniendo estrellas de plata
en la pizarra del cielo.

Pedro Leoni

Pedro Josè Leoni Verdìa nació en San José, Uruguay, el 31 de enero de 1910, y falleció el 8 de marzo de 1977. Maestro de varios que vinieron después, con sus versos sencillos pero llenos de emotividad, y con una personalidad afable y humilde.
Pedro “Negro” Leoni y su hermano, también cantor, Josè Angel Leoni. Ambos, tenìan una carpa en la que realizaban espectáculos, habían tres cancionistas: Rosita Martìnez (esposa de Juan Angel), Lili Prado (compañera de Pedro) y Carmen Leoni (hija de Pedro).
Don Pedro fue autor, entre otras obras, de dos gustadas canciones: “El Cazador Inocente” y “El Medallòn”.

“El Medallòn”

Era un dìa de fiesta patria, todos iban de paseo,
una anciana mendigaba una limosna por Dios,
con un rebozo muy viejo iban cubiertos sus hombros
y de su cuello colgaba un antiguo medallón.

Unos le hacen una ayuda, otros van indiferentes,
y asì en medio de la gente, implora una caridad.
Al descender de un regio auto, unadama muy lujosa
su vista en la anciana posa y una limosna le da.

La viejita agradecida quiere besarle las manos
y la joven la rechaza con un violento ademàn.
-No podría permitirle, dijo, que usted me besara,
Si es sòlo una pordiosera, pero no faltaba màs…

La viejita confundida al mirar aquella cara
le parece haberla visto en alguna otra ocasión,
la ve irse entre la gente, quiere gritarle ¡m`hijita!
llora y besa la carita que està en aquel medallón.

Es la misma, es su carita, es m`hijita, la perdono,
hoy es rica, vanidosa, tiene lujo y protección.
No, no quiero que ella sepa que de esta vieja andrajosa,
no, no ha de saberlo nunca, que quien la ha dado fui yo.

Como una santa reliquia, he guardado este retrato,
desde que era pequeñita, desde que el padre murió,
de los días que la miseria y la falta de alimentos,
me obligò a dar mi hija amada, junto con mi corazón.

Juan Pedro Gutiérrez


Juan Pedro Gutiérrez Martínez nació en Rincón de Albano, departamento de San José, el 2 de febrero de 1945.
En su familia, hubo varios improvisadores de nombradìa: dos hermanos de su madre, Julián (que integró la “Embajada Gaucha”, a partir de 1956) y Alejandro, que a la vez fue el padre del conocido periodista y payador Julio César Martínez, que se apodaba “Puma”.
Desde muy joven, aproximadamente se volcó al amor por los versos, sin abandonar sus tareas en el campo. En 1959, se animó a trenzar alguna payada en el “Refugio Oriental” y en la “Criolla de Bella Vista”, debutó en la Semana de Turismo, de 1961.
Ha realizado varias incursiones por la República Argentina, en itinerarios provinciales.

“Al Bardo del Tacuarí”
Por el canto popular
éste es el movimiento,
libre expresión, pensamiento,
sin caudillos pa´mandar.
Uniendo fuerza al cantar
con ideales artiguistas,
marcando una nueva pista
sin acomodos airosos
que con puestos muy costosos
compran el nombre de artista.

Algunos, en dictadura,
otros en la democracia,
gente de la burocracia
entraron en la cultura.
Señores de la alta altura
y no por sus condiciones,
que puestos por los mandones
siempre hay unos cuantos pillos
que al servicio del caudillo
nos venden sólo ilusiones.

A ellos hay que enrrostrar
y sacarles la careta
pero allí, hubo un profeta
que ahora lo quieren usar.
Fue único en su cantar,
libertario sin mordazas,
defensor de nuestra raza,
del indio, del proletario,
él se ganó este escenario,
su lucha social no pasa.

El gran Carlitos Molina,
Gardel de los payadores,
lo negaron los señores,
le bajaron la cortina.
Pero América Latina,
con Neruda, Víctor Jara,
Yupanqui, que nos declara
con Zapata y con Sandino,
y Zitarrosa un camino
por ver la vida más clara.

Entre grillos y terrones
un “Yunque Rojo” ha dejado,
“Hachando los Alambrados”
a nuevas generaciones.
“Yerra Humana” a los peones
ilustrando mil vivencias,
para hacer la independencia,
por la justicia social,
de esta mi tierra oriental
despertando las conciencias.

Eriberto Guerra


Eriberto Anìbal Guerra Dìaz, nació en Libertad, departamento de San Josè el 11 de marzo de 1914, y su deceso se produjo el 25 de septiembre de 1990. Desde pequeño, se hizo diestro en las faenas de campo: lazo, boleadoras, doma y demás trabajos rurales. Se especiàlizò como maestro de artesanìas en cueros, siendo un fino trenzador y creando piezas únicas en su originalidad. Fue guardacostas en Rincòn del Pino. A los 16 años, comenzó a pulsar la guitarra y a improvisar versos, aunque su labor especìfica le impedía ser profesional. En su trabajo, pasò a prestar servicios en el Departamento de la Direcciòn General de Aduanas, por lo que se radicò en la capital. Participò en audiciones radiales y en “El Fogòn de Horacio Guarany” (Teledoce TV, 1967), donde, a la par de mostrar sus artesanìas, a invitación de Aramìs Arellano, hizo una payada con Walter Apesetche, Eduardo Moreno y el propio Arellano. Realizò fiestas de jineteadas, e integrò jurados en importantes festivales de destreza criolla.

“El Entenáo”

Siempre me está acompañando
un amigo que yo tengo,
un eterno agradecido
que no puede ser màs bueno.
Siempre haciéndome una fiesta
lo van a ver a mi perro.

Un dia llegó a mis manos,
flaquito, casi muriendo.
Lo hallè de casualidad
a ese noble compañero.
Habìa una perra con crìa
en una cueva, en un cerro.

-“Dame un cachorro machito”,
dije a la madre del perro.
Entrò a la cueva de arrastro,
y me consternè de aquello.
Trajo al perrito en la boca
y se echò a mis pies, gimiendo.

¡Què me querrìa decir
de su cachorrito tierno,
con sus ojitos cerrados
de diez días màs o menos!.
Serìa el dolor de una madre
que muy pocos comprendemos.

Y me lo traje a mi casa
donde conmigo lo tengo.
Casi nadie lo querìa
al que resultò tan bueno.
Me ayudò a criarle mi hija
de corazón nazareno.

En todos làos estorbaba.
Muy pocos quieren los perros.
Lo puse en un galponcito
donde guardo mis aperos,
hasta que un dìa me di cuenta
que el pobfrecito era ciego.

Que me iba a comer los lazos
y pilchas que tienen cebo,
que lo matara o lo diera,
para què querìa ese perro,
que hoy es un hermoso collie
y con algo de ovejero.

Amigo de largas horas,
Entenào, le puse al perro.
Èl siempre se echa a mi lado,
pobrecito, y yo recuerdo
aquel gesto de la madre,
sabe Dios por què hizo aquello.

Cuando descanso una siesta
se echa al lào mìo en el suelo.
Ahì me està siempre cuidando,
tiene livianito el sueño.
Se sienta, y calladito
olfateándome lo veo.

Quiso Dios que yo lo hallara
y me lo ordenò, yo creo,
que lo criara y lo cuidara,
que sería mi compañero,
y es el amigo màs fiel
que hoy tiene este gaucho viejo.


“Mi Candelero”

Mi candelero de bronce
por el tiempo está muy viejo,
con su vela él dio la luz,
que alumbró mi nacimiento.

Candelero al contemplarte,
hoy voy a ofrecerte un verso,
pobre, de poco valor,
pero con él te recuerdo.

Lo guardo como reliquia,
como una joya lo tengo;
me lo regaló mi madre,
por eso tanto lo quiero.

El día que me lo obsequió
a mi viejo candelero,
este pedido me hizo:
-“Tenés que hacerle unos versos”.

Y hoy, contemplando la prenda,
vino a mi mente el recuerdo.
Han pasado tantos años,
y hoy recién recordé aquello.

Cuando ella se sintió madre,
siendo yo su hijo primero,
el candelero alumbró
para darme el primer beso.

Cuántos recuerdos me trae
este viejo candelero;
alumbró a mis cuatro hermanas
y a tres hermanos que tengo.

También recuerdo a mi padre,
al que ya no lo tenemos,
cuántas noches en un truco
le alumbraste, candelero.

Candelero, despertaste,
hoy en tu sueño de abuelo.
¡Qué viejo que está aquel niño
que alumbraste en otro tiempo!.

Candelero, fuiste humilde,
también es pobre mi verso,
pero es muy rica la historia
que guardo con tu recuerdo!

sábado, 11 de abril de 2015

Entrevista con Gonzalo Abella

La Ley Nº 18.589 promulgada en setiembre de 2009, dispone al día 11 de abril como "Día de la Nación Charrúa y la Identidad Indígena". En su articulado, establece que "el Poder Ejecutivo y la Administración Nacional de Educación Pública dispondrán la ejecución o coordinación de acciones públicas que fomenten la información y sensibilización de la ciudadanía sobre el aporte indígena a la identidad nacional, los hechos históricos relacionados a la nación charrúa y lo sucedido en Salsipuedes en 1831". 
Con ese fin convocamos para charlar al maestro Gonzalo Abella, licenciado en Historia Universal, con posgrado en Ciencias Sociales; investigador y autor de varios libros sobre identidad, creencia e historia de nuestra tierra y, en particular sobre el tema de los charrúas, es autor del libro “Reconstruyendo nuestra raíz charrúa”.
A continuación la nota realizada en el programa del 11 de abril de 2015.

domingo, 31 de agosto de 2014

Entrevista con Daniel Guerra

El sábado 30 de agosto de 2014 nos visitó en estudios el cantautor de los pagos de Aiguá, don Daniel Guerra. Con él compartimos un hermoso y sustancioso programa donde conversamos largo y tendido sobre sus comienzos, su quehacer artístico, los desafíos y sin sabores de su carrera musical, y su nuevo material discográfico “Antología” que está presentando por todo el país.
Compartimos, a pie de la entrada, la edición de la nota para que ustedes disfruten de lo esencial de esta charla. 
A Daniel nuestro agradecimiento por la disposición y entrega en este precioso tiempo compartido.


martes, 26 de agosto de 2014

Les presento a mi familia (Abel Soria)

Me llamo Claudio Camejo,
Claudio Camejo Carmona;
y que soy güena persona
eso se nota de lejo.
Vivo en aquel rancho viejo
que se está aguantando agata.
Y más pobre que las ratas
mis seis hermanos y yo,
dende que mama murió
quedamos a cargo'e tata.

Es manso como agua'e pozo
y haragán como no hay otro.
Nos crió a todos nosotros
a media tripa y retozos.
El dice que cuando mozo
tuvo tropilla de un pelo
y atestigua con mi agüelo
que es su tiempo... había que ver!
jue como mandao hacer
pa sembrar hijos al vuelo.

Mi hermano mayor, Matías
es hombre muy afamao pues,
tiene el nombre apuntao en
varias comisarías.
Dispués está Jeremías
que es de lo más desastrao:
siempre anda por ahí, mamao
pa diversión de la gente.
A ése, cariñosamente
le dicen Degenerao.

Goyo es el que tiene el cuero
todo lleno'e picaduras;
se llevo una chumbiadura
ni bien sé en que gallinero.
Pero es baquiano y artero,
no sólo para las gallinas:
si habla con alguna china
en las trillas o en las yerras,
él dice que jue en la guerra
que lo chumbiaron ansina.

El más tranquilo es Servando,
nunca se hace mala sangre;
la mujer murió de hambre
y naides lo vio llorando.
Casi siempre está roncando
echao abajo'el ombú;
hermanao con la quietú
nunca aprovechó un destajo
porque él dice que el trabajo
es malo pa'la salú.

Rina, la más inocente,
tan güena y tan cariñosa
y bastante güena moza
aunque poco inteligente.
Tuvo varios pretendientes,
entre ellos un tal Medina.
Nunca se casó la Rina
pero, en fin, de todos modos
tiene recuerdos de todos,
el más chico ya camina.
 

Rosendo es el más travieso,
sobre todo cuando toma;
le gusta mucho la broma
y, casualmente por eso,
ayer lo metieron preso
por un bochinche que armó;
Un negro se le enojó
por una broma pesada:
le encajó tres puñaladas
y al negro no le gustó.

De todos soy yo el mejor,
aunque les parezca extraño;
y pensar que hasta hace un año
jui borracho y jugador.
Eran mi dicha mayor
las timbas y las botellas
hasta que un güena estrella
me envió su luz milagrosa
y el cariño de una moza
m'hizo agarrar otra huella.

Ando medio entreverao
con la hija del puestero
y es tanto lo que la quiero
que por ella me hice honrao.
Por ella agarré el arao
pa'sembrar la sementera
y me emocioné de veras
al ver germinar el grano
y encallecerse mis manos
al rigor de la mancera.

Hoy ando bien empilchao,
todo el mundo me sonríe
y hasta tengo quien me fíe
por si ando medio cortao.
Ricién áura he comprobado
que el trabajo es placer;
pero es lindo comprender
que, por la casta que vengo
todo lo güeno que tengo
se lo debo a una mujer.

María Chiripá (Wenceslao Varela)

La conocí en Gualeguay,
pero andaba la julana
siempre en la costa entrerriana
orillando el Uruguay.
Era criolla del Queguay
mas joven pasó p’allá
y hundida en la soledá
de su alma –si alma tenía-
la gente la conocía
por “María Chiripá”.

El apodo lo llevaba
como un abrojo prendido
a un chiripá muy raído
que continuamente usaba;
de nunca se lo sacaba
ni por equivocación,
y usaba en toda estación,
en sus chatos pies calludos,
tamangos de cuero crudo
y espuelas de fundición.

Andaba en un burro enano,
d’esos burros dormilones
que llevan las provisiones
de los arrieros del llano;
mañerazo el porcelano,
“sin agüela” empacador,
“a lo vaca” patiador,
hacía cantar el estribo,
tan matáo… que andaba vivo
de burro y aguantador.

Tenía una oreja cortada
que jamás le retoñó;
cuentan que se la mascó
la dueña en una empacada.
A su pollino montada
la “María Chiripá”,
cruzaba la inmensidá
de la llanura entrerriana
como una sombra pampeana
más zorra qu’el agüará.

Callada, como aburrida,
en un andar sin razón,
como quien sin corazón
entra a amadrinar la vida,
en las yerras comedida
se entreveraba al gauchaje,
marimacho entre el machaje
como el más diestro pialaba
y pa’l fogón arrimaba
los sobrantes del toraje.

Cuando una taba pisaba,
las tauras se estremecían,
y si doble le ponían
con la zurda les tiraba.
Güelta a güelta la clavaba
con extraña habilidá.
Se mentaba por allá:
“como bruja pa’clavar…”
Era un peligro jugar
con María Chiripá.

Un loro muy mal habláo
de siempre l’acompañaba,
y a veces horas colgaba
de los tientos del recáo.
Sobre un mostrador posao
al más empacao encanta;
por todo su voz levanta
en un lenguaje inmoral.
Jué aprendiz de un mayoral
y estudió en una bailanta.

Si a “María Chiripá”
la caña la dominaba,
el viejo loro le hablaba
con mucha amabilidá.
Tranqueando de aquí p’allá
le repetía el rosario,
qué cosas lindas decía.
A la dueña le sabía
todito el vocabulario.

Cuando Iyazuiré rasgueaba
algún malambo aplastáo,
ella “en pedo” y el mamáo
la china lo zapateaba.
Adrede se lo alargaba
(Yo a ocasiones lo reté,
porque siempre respeté
a toda persona de años)
qué indio güeno pa’hacer daño
mi aparcero Iyazuiré.

Y cuando ya la cansera
le cortaba el zapateo,
me parece que la veo:
era “un jaca en la gallera”.
De cansancio y borrachera
cáiba bañada en sudor,
y era tan grande el jedor
y catinga y caña brava
que el gauchaje abandonaba
por un rato el mostrador.

Cantora de media caña,
a veces improvisaba
y casi siempre mezclaba
en versos alguna hazaña;
ponzoñosa como araña,
con un pucho se encendía
y si alguno pretendía
agarrarla pa’la farra
se terciaba la guitarra,
montaba el burro, y salía…

sábado, 27 de julio de 2013

Entrevista con Ricardo Comba

Ricardo Comba nació en Montevideo en enero de 1948.
Comenzó su formación musical aprendiendo violín, el cual abandonó por la guitarra años más tarde. Estudió la guitarra con Daniel Viglietti, al comienzo, y luego con César Amaro. 
Su carrera como cantor solista comienza allá por 1973. 
Terminó la carrera de maestro a comienzos de los años 70 y ejerció como tal hasta 1975.
En 1976 viajó a España, donde se radicó durante varios años. Recorrió con su guitarra el continente europeo en su totalidad, así como países africanos. También cantó en algunos países de América Latina en los viajes constantes que hizo a Uruguay luego de 1984. A sus propias composiciones se suma la musicalización de poetas como Rafael Alberti, Antonio y Manuel Machado, Federico García Lorca, Nicolás Guillén, Agustín Ramón Bisio, Idea Vilariño, entre otros.



viernes, 12 de abril de 2013

Proyecto de recuperación del monte nativo

Daniel Bentancor, ex representante departamental, ha presentado al Gobierno departamental de San José una propuesta para la recuperación del monte nativo de la zona del Río San José conocida como "Picada Varela".
La propuesta nace de la observación de la proliferación de ligustros en el monte nativo de los alrededores del puente de Picada de Varela en la ruta 3, en el rio San José.
El ligustro es uno de los árboles exóticos más invasores de los bosques fluviales, en especial de los montes ubicados en  las cabeceras de los puentes.
El proyecto plantea el establecimiendo de un plan de manejo que elimine los ejemplares de ligustro que se encuentran en el monte nativo y la reforestación con especies nativas y propias de la flora del río San José.
Creemos que este interesante proyecto debe ser considerado para la defensa del patrimonio que representa nuestra flora nativa, y que además, podrá ser instrumentado en otras zonas donde se ve la misma problemática.

Para leer el proyecto completo haga clic aquí.

viernes, 8 de marzo de 2013

Mujer uruguaya (Wenceslao Varela)

Mis pobres versos trenzados con infinita rudeza tiene la agreste belleza que tu canto me ha inspirado. Tu calor ha contagiado la gracia de tu apostura y si hay en ellos dulzura, aunque por desgracia es poca, es porque endulce en tu boca la ruda de mi amargura.

Mi guitarra enmudecida, que fue mi novia, mi cruz, cruzó por mi ayer sin luz con las cuerdas añadidas. De sus notas doloridas brotan amargos brebajes y en cada nota un salvaje engendro del canto mío, y tus manos de rocío retemplaron su cordaje.

Mi pobre poncho gastado, a rigor de temporales, de castigar los baguales y los toros empacados, tiene en su malla el bordado de sus manos primorosas, que allá en mis noches luctuosas que mucho llorar me hicieron, los pobres pliegues pusieron sobre mis lágrimas rosas.

Hasta mi moro fue tuyo y se hizo de ancas con vos, como por mandado de Dios se arrocino con tu arrullo, echaron flores mis yuyos en el campo de la idea, cien veces bendita sea y por vos me hice poeta, olvidé caña, carpeta, pericón y pelea.

Con tu bendita oración, alentaste mi jornada, cuando mi fe quebrantada claudicó en mi corazón. Cuando monté un redomón cribado a golpe de espuela, o cuando la noche vuela sobre mi choza insegura, o azul en la noche oscura la luz mala me desvela.

Mas, cuando sobre el recado de mis andanzas pasadas, tire mi última jornada mi pobre cuerpo cansado, no quiero verte a mi lado, bajo mi choza sombría, porque en esas noches frías de los que mueren sin cruz, tus ojos llenos de luz prolongarían mi agonía.

Wenceslao Varela

miércoles, 21 de noviembre de 2012

La credencial de Niebla, poema de Osiris Rodríguez Castillos

La Patria era muy gurisa
cuanco nació Santos Niebla.

Hijo del fuego y la sangre,
una mañana de aquellas
en que al frente de cien lanzas
el sol coronó las sierras,
lo hallaron gaucho; entre el huno
de un icendio de carretas...

Alguien arrimó el caballo,
sofrenó, y echó pie a tierra.

En eso, por la hondonada,
la cerrazón traicionera
revienta en fusilerías
enemigas; por la cuesta,
sube un tronar de tambores
y un frío de bayonetas.

Un clarín, toca "a degüello".

Los lanceros se descuelgan
de la cumbre de los cerros
desparramando las piedras,
y al frente de aquella carga,
remolinos de melenas
donde el brillo del coraje
muerde al viento en las paletas,
va una lanza en prodigiosos horizontes de fiereza,
y un gurí, ricién nacido
sobre el pecho de la gesta!

Pila de sangre bendita,
lo bautizó, Santos Niebla;
por la niebla de la historia,
la cerrazón de la tierra
y el polvo de aquella carga
donde lo besó una estrella!

Creció de casualidá;
como un yuyo entre las piedras.
Le pusieron de tutor,
pa que no se torciera,
una caña de tacuara
con una moharra nueva.
Pa no perderle afición
la usaba de dos maneras:
con medio clavo, en la paz;
con medialuna en la guerra!

Así lo vieron, los años;
porque la historia fué ciega.

Los muros de Paysandú,
sintieron entre sus grietas
calientes ríos de sangre
del pecho de Santos Niebla,
porque él, nunca negó fuego
cuando lloró la bandera!!

Bastaba que algún clarín
cacariara por las sierras,
para que el monte, o el río,
o el pajonal lo parieran
vertical de patriotismo,
u horizontal de fiereza!

Estuvo... donde estuvieron
todos los de la leyenda;

desde aquella madrugada
que le dio nombre y estrella,
hasta la última carga
de la última revuelta!
Entonces...

Fue su tacuara,
madrugadora de huellas;
índice de soledad
por las llanuras inmensas;
esquinero del silbido
con que alambraba su ausencia
picaniando un gan cansancio
con escarcha en la melena...

Tantas lunas peregrinas
le blanquearon la clinera,
que al final, siendo un patriarca
aon historia y sin querencia,
más que nunca le cuadraba
su nombre de Santos Niebla!

Hasta cortar su tacuara
p'hacerse un bastón con ella...

Si aquella caña sostuvo
todo el honor de la tierra,
como no le iba a aguantar
el peso de la miseria!

Estaba ya, muy viejito
cuando se vino pal pueblo.

Vivió, cansando una changa
rodilluda de aguatero,
pa dir manteniendo l'hambre
sin desprestigiar su invierno...

Jamás pidió una limosna!
El reumatismo en los güesos
lo traiba barranca abajo,
y una estiba de años muertos
le iba doblando la espalda
sobre un pozo de silencio...

Jué entonces, que oyó mentar
que dan pensión a los viejos;

"Cómo!... La Patria no olvida?!"
"¿Es güena? ¡Tiene en el pecho
sentimientos pa sus hijos?!"
"...Que cosa linda pa un sueño!!"

En sus ojos, dos auroras
con rocío amanecieron!

Jué a reclamar su pensión,
tembloroso de contento,
porque, al fin! llegaba el día
de la justicia!

Por eso, le dijo al empleao:
"No creaque me importan mucho los pesos..."
"Me siento gurí, ¿compriende?"
"...aparte de ser tan viejo!!"
"Pa mi... no es cuestión de plata;
lo que vale es el consuelo!!"

Y entonces, salió el empleao
con cuestión de papeléos;

Que cédula, o credencial,
o partida'e nacimiento...
que había que ser oriental,
o... gringo afincao, al menos!

"Pero... yo soy Santos Niebla;
juí servidor, juí carrero..."
"Rumbo que abrí con mi lanza,
a picana lo hice güeno!!"

"Cómo! Si soy oriental, me dice?
y con que lo pruebo?"

Parece que oyó un clarín
por las fronteras del tiempo,
porque surgió vertical
la silueta del lancero
que siempre llevó crespón
cuando se enlutaba el suelo:

"Yo tengo una credencial
escrita a fierro en el pecho!!"
- dijo - y rajó su camisa,
mostrando por documentos,
seis bárbaros costurones
que le cribaban el cuero!!


Osiris Rodríguez Castillos




Interpretación de Antonio "Pampa" González

lunes, 6 de agosto de 2012

Recuerdo a Don Anibal Sampayo

Este 6 de agosto de 2012 se conmemoraron los 86 años del nacimiento en pagos de Paysandú, del poeta del río, Don Anibal Sampayo. Compartimos con ustedes unos video que corresponden a una entrevista realizada por Salto Visión, allá por el año 1988, y en donde Sampayo interpretó el arpa y un par de sus maravillosas canciones. 





domingo, 5 de agosto de 2012

Adiós a Chavela Vargas

"En el bulevar de los sueños rotos, vive una dama de poncho rojo, pelo de plata y carne morena. Mestiza ardiente de lengua libre, gata valiente de piel de tigre, con voz de rayo de luna llena..." J.Sabina

Doña Chavela Vargas se fue a recorrer su bulevar, a los 93 años calló su voz profunda y doliente de nuestra América. 
San Joaquín de Flores, Costa Rica, la vio nacer, y por propia decisión se aquerenció en México. Allí se dedicó al canto y se transformó en la pionera de las voces femeninas de la música ranchera.
El canto que salía de sus labios estaba lleno de notas desgarradas pero como dice el poeta "las amarguras, no son amargas, cuando las canta Chavela Vargas". 
El domingo 5 de agosto de 2012, falleció Isabel Vargas Lizano, partió físicamente, pero dejó para nosotros, anidado en el corazón de nuestros pueblos, a Chavela Vargas.


 
Los ejes de mi carreta (Romildo Risso - Atahualpa Yupanqui)

miércoles, 13 de junio de 2012

Entrevista de la televisión mexicana a Alfredo Zitarrosa

Entrevista a Alfredo Zitarrosa realizada para la televisión mexicana por el periodista Gilberto Marcos. 
Gilberto Marcos es egresado de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación del ITESM, campus Monterrey. Fue director General de Televisa Monterrey durante los años 1989 al 2000, fue productor y conductor del programa dominical Foro durante 22 años en Televisa Monterrey. Cabe destacar que el desde sus años de estudiante y hasta el año 2000 fue conductor de programas de radio, reportero y directivo en periódicos y revistas locales.
fuente: es.wikipedia.org


sábado, 6 de agosto de 2011

Entrevista con Yamandú Palacios


Nació en Montevideo el 28 de Abril de 1940.
Inicia su formación guitarrística con el Prof. Oscar Calleja, alternando con cursos de dibujo y pintura en la Escuela de Bellas Artes. En la ciudad de Minas (Lavalleja) donde reside en 1958, profundiza sus conocimientos tanto en lo musical como en la plástica, concurriendo al atelier del pintor Wilson Amaral, ex alumno del taller Joaquín Torres García.
A su regreso a la capital, incursiona en los grupos folclóricos de la época, y recorre los mas importantes escenarios del país, Argentina y Brasil. Integrante de la generacion de Daniel Viglietti, Alfredo Zitarrosa, Los Olimareños entre otros, se inicia como solista profesional en 1960, y comparte con ellos un rol protagónico en la gestación del llamado canto popular uruguayo, en su afianzamiento y desarrollo, adquiriendo así una vasta y reconocida trayectoria en escenarios regionales e internacionales.
Se destaca como compositor intérprete de textos propios y la musicalización de poetas como Washington Benavides, Enrique Estrázulas, Ignacio Suárez, Juan Cunha, Jorge Luis Borges, etc. Sus primeros discos fueron grabados en en 1969, extendiendo su producción fonográfica, con el correr del tiempo a Argentina, Ecuador, Italia, España, Francia, y Australia. Autor de muchos temas de amplia popularidad: Poeta al Sur, Maria de las Esquinas, Pobre Martín, Coplas al compadre Juan Miguel, Los boliches, Ño Calandria, El pastor perdido, Abedularia, El reconocimiento, entre otros. Estos y otros temas de su autoría, han sido grabados e integran el repertorio de Mercedes Sosa, Soledad Bravo, Alfredo Zitarrosa, Larbanois - Carrero, Pablo Estramín, y otros.
Durante su amplia trayectoria, ha actuado entre 1964 y 1969 junto a Mercedes Sosa en el Teatro Solís, con Ángel e Isabel Parra, Los Chalchaleros, Los fronterizos, y realizado giras con el Chango Rodríguez, Jorge Cafrune, asi como con Alfredo Zitarrosa dentro y fuera del pais, Osiris Rodríguez Castillo, Anibal Sampayo, Numa Moraes, El Sabalero y otros. Hasta 1974 continua su ininterrumpida labor artística, en el país y la región, y luego a partir de 1975, reside en España e Italia alternativamente donde realiza una proficua labor a través de recitales, televisión y teatros como solista, y también compartiendo con artistas europeos y latinoamericanos como, Inti Illimani, Quilapayun, Charo Contreras, Los Parra, Marian Farias Gómez, Mercedes Sosa, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Rafael Alberti, José Meneses, Víctor Manuel y Ana Belén, Miguel Ríos, José Alfonso, Luis Cilia, Los Olimareños, Aníbal Sampayo, Alfredo Zitarrosa, Daniel Viglietti, Marcos Velazquez, Numa Moraes, Sara Larica, y Silvio Rodríguez y Pablo Milanes, Carlos puebla y otros. Festivales en teatros, Plazas de Toros, en España; en la Arena de Verona, Palasport de Roma, “Carpa del teatro Popolare” de Gigi Proietti y Vittorio Gasman en Italia, en el teatro de la municipalidad de Zurích. Realiza permanentes presentaciones en Portugal, Francia, Suiza, Austria, Alemania, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Checoslovaquia, y en 1984 regresa al país, donde desde la fecha continúa su labor en el país y la región. Diversas presentaciones en Buenos Aires, Santa Fe donde además dicta por invitación de la institución universitaria una conferencia sobre “Estética y Arte, Problemas de la cultura actual” en la Universidad del Litoral, es invitado a la conmemoración de los 100 años de don Atahualpa Yupanqui en Cerro Colorado, actúa en Peñas Folclóricas en Bs. Aires.
Recientemente ha sido galardonado con el Premio Juan José Morosoli por su contribución a la cultura nacional.
Ha participado como artista invitado a infinidad de grabaciones de sus colegas y ha grabado, en el año 2007, con el apoyo del FONAM su trabajo “Yo no canto el desencanto”.

Con él estuvimos conversando con motivo de la presentación de su nuevo trabajo conjunto con su hermano Leonardo Palacios (residente en Holanda) denominado “Guitarras hermanas”, una charla disfrutable de punta a punta y que con gusto compartimos aquí.

sábado, 14 de mayo de 2011

Entrevista con Juan José de Mello

Con más de treinta años dedicados a la canción popular y de raíz folclórica, ha creado temas clásicos de la música popular rioplatense, como el vals "Del regreso", la milonga "Con voz paisana", el shote "Rueda de amigos", el candombe "Canto marcial de negros" y las polcas¨Meta bailongo¨y ¨Polca Cabellera¨, entre otros. ¨Del regreso¨y ¨Rueda de amigos¨, en particular, han logrado una proyección continental a partir de su difusión en Estados Unidos donde, a partir de 2002, se ha radicado Juan José.Estuvimos charlando con él, en la conferencia de prensa del pasado 10 de mayo, con motivo de su presentación en el Teatro Macció para brindar su espectáculo "De Artigas a Valparaíso" que se realizó el pasado 14 de mayo. Allí nos contó sobre el espectáculo, la banda, su nuevo material en DVD y su historia como cantautor.

sábado, 2 de abril de 2011

Lejanía (Estilo) para Guitarra por Alberto Ulián






Interpretación del estilo "Lejanía" de Alberto Ulián por el guitarrista Diego Arias Brin
Agradecer a: Diego Arias y Alejandra Maerro Ulián por sus aportes para este artículo.